El año que termina nos deja muchas lecciones desde cada una de las experiencias que hemos impulsado, ejecutado o acompañado en los diferentes programas y proyectos. De ellas queremos destacar una que ha sido para nosotros como una bendición, o una visita inesperada, que nos ha llenado el interior y nos ha dejado como tarea varias interrogantes como rutas por recorrer. Creemos que no podríamos hablar de otra forma de la experiencia de voluntariado que hemos vivido todos y todas en ENCUENTROS.
Por un lado, el agradecimiento a los amigos y amigas de la Fundación América Solidaria, que nos hacen partícipes de un gran reto: globalizar la solidaridad en América Latina y el Caribe. Por otro, el agradecimiento a Fabrizio y Alice por su presencia cercana. Ya hemos dicho todo lo que se puede decir, porque de hecho hay cosas que las palabras no pueden traducir y van más allá del sentimiento.
Queremos rescatar y resaltar en estas líneas el espíritu que nos mueve a salir de nuestra tierra para ser sal en otra. Nos recuerda el evangelio y el imperativo “Sal de tu tierra”, y no solo en el sentido de salir, sino sobre todo de darle sabor a nuestra propia historia. Creemos que esta es la mejor lección que nos dejan: invitarnos a salir e invitarnos a salar, y en este horizonte nos encontramos todos y todas, cada uno desde sus compromisos. Nuevamente gracias por esta oportunidad de crecer que no queremos desaprovechar.
Les deseamos lo mejor en estas fiestas y lo mejor para el 2012.
Un abrazo a todos y todas.